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Ironias – 2016

Conferencia dentro del ciclo organizado por Arquitectes per la Arquitectura

Esta imagen es un final, un punto de partida en un final. Todos estos objetos se hicieron para obtener esta imagen y un punto de partida porque ayuda a entender lo que me he propuesto explicar. Las imágenes que veréis a continuación son el resultado de un mail que envié a unos cuantos amigos donde les pedía hacer una intervención en algunas fotos de proyectos que ya había terminado.

Primero, estas imágenes son de unos de mis proyectos preferidos que tiene mucho que ver con lo que vamos hablar aquí ahora. Walt Disney Productions es un trabajo de Bertrand Lavier donde as esculturas que constituyen el trasfondo de una aventura de Mickey Mouse en el Museo de Arte Moderno publicada en 1847 se convierten en otras reales.

Me gustaría pensar que todas estas imágenes que os voy enseñando están muy ligadas a cuando Caster Holler cría pájaros para enseñarles un nuevo canto o Maurizio Cattelan alimenta ratas con quese Bel Paeze. Un italiano alimentando ratas con uno de los quesos más importantes de su país, el país bello.

Una especie de traición a lo que me gusta, como una manera de poder seguir construyendo. Un conjunto de imágenes que yo no he hecho permiten demostrar la relación de una línea que lo convierte todo en el mismo proyecto, una acumulación de imágenes que hacen un objeto y lo dejan ver desde el otro lado.

Aproximaciones reales a una materialidad

Una vez más procesos que nos llevan a resultados, como en este caso, objetos menos interesantes que el proceso en sí mismo

La idea de que para mí lo más importante sigue siendo el objeto final, un producto fuera de su proceso un interiorismo un edificio un tenedor o una película.

O la forma como su propio proceso, unos prototipos entendidos como formas que pueden dar objetos muy lejanos aparentemente de sus propias formas finales.

El despice de tres prototipos se convierte en la posibilidad de comparar las formas finales con un proyecto real expuesto en el Palais de Tokio.

Se vuelve a encontrar mediante dos imágenes en las que no he intervenido, una relación, un camino de la objetualización.

Una fragilidad en la que el objeto final se devuelve la propia persona desvinculando otra vez su propia forma, su propia utilidad.

Espacios que aparentemente no sirven para nada se convierten en muchos casos en la parte principal del objeto.

Otros de forma más contenida permiten una conceptualización más pura del lugar. Esta portad de apartamento con el piso de Bellvitge, una revista de culto donde se presenta uno de los 3000 pisos que hay en esta ciudad dormitorio.

Pero esta es su realidad: Idealista. Como donde la tonalidad y la forma del piso reformado casan a la perfección con el tono y la tipografía del conocido portal de Internet. El piso se alquiló en la primera visita y no creo que nada tuviera que ver con la publicación en Apartamento Magazine. Podéis comprobar vosotros mismos ambas filosofías.

No tan diferentes loa proyectos en los que inicialmente aparecen como formas caprichosas. Siempre hay chicas muy altas dispuestas a bañarse en una bañera rosa.

Unos materiales que comparten funciones. Pequeñas piezas construidas de la misma manera que objetos más grandes.

Objetos que mediante la luz pueden ser.

O simplificaciones de color que ayudan a comprender mejor el espacio o almenos entender su luz.

Construir posibilidades en un cuaderno demasiado grande para ser mío, bocetos de unos objetos que ya están hechos.

Figuras parecidas que vuelven a construir lo construido. Volver a dar la posibilidad de hablar sobre algo.

Agrupar objetos domésticos, la luz por fin iguala a un televisor una nevera o una lavadora: Ya no hay más elementos que hagan arquitectura, luz y electrodomesticos.

Gracias a todos por esta especie de correspondencia, especialmente Raquel Quevedo, Bendita Gloria, Mau Morgó, Alberto Feijoo, Jordi Labanda, Pau López, Júlia Mariscal… al fotografo José Hevia, y sobretodo gracias a la personas con las que he tenido la suerte de compartir estos proyectos: Albert Guerra, Sander Wassink, Max Enrich, Marta Armengo y Mau Morgóa